10 cosas que los hijos desean que sus padres sepan
Elaborado por la Campaña nacional para la prevención del embarazo en la adolescencia

1.
Muéstrennos cómo el sexo antes del matrimonio y el embarazo en la adolescencia son pésimas ideas. Por ejemplo, permítannos escuchar directamente de las madres y padres adolescentes lo difícil que ha sido para ellos. Aunque la gran mayoría de nosotros no desea embarazarse, en ocasiones, necesitamos conocer casos de la vida real para motivarnos.

2.
Háblennos honestamente sobre el amor, el sexo y las relaciones. Ser joven no significa que no podamos enamorarnos o sentir un gran interés por el sexo. Estos sentimientos son bastante reales y fuertes para nosotros. Ayúdennos a manejar estos sentimientos de una manera segura, sin que nos causen daño o se lo causemos a otros.

3.
El hecho de decirnos que no debemos ser sexualmente activos no es suficiente. Explíquennos la razón por la que piensan de esta manera y pregúntennos lo que pensamos. Cuéntennos cómo se sentían cuando eran adolescentes. Escúchennos y tomen en cuenta seriamente nuestra opinión. Sin sermonear, por favor.

4.
Necesitamos respuestas reales sobre cómo evitar un embarazo y las enfermedades venéreas. Háblennos sobre la importancia de abstenerse.

5.
Si les preguntamos sobre el sexo, no supongan que estamos teniendo relaciones sexuales. Es posible que sea curiosidad solamente o que deseemos hablar con alguien en quien confiamos. Y no crean que cuando nos dan información sobre el sexo, nos están alentando a tener relaciones sexuales.

6.
Prémiennos cuando tomemos la decisión correcta. De esta manera, desearemos seguir haciendo lo que es correcto.

7.
En ocasiones, lo que se necesita para no tener relaciones sexuales, es que no exista la oportunidad para hacerlo. Si no pueden estar con nosotros después de llegar del colegio, asegúrense que tengamos algo que hacer que nos guste de verdad, donde haya otros jóvenes y adultos que se sientan cómodos con jóvenes de nuestra edad. No nos dejen solos con mucha frecuencia.

8.
Nos interesa verdaderamente lo que piensan aún cuando no siempre lo demostremos. Cuando no hacemos exactamente lo que nos dijeron, no crean que fallaron en comunicárnoslo.

9.
Muéstrennos cómo son las relaciones buenas y responsables. Tanto lo que hacen como lo que dicen ejerce una gran influencia sobre nosotros. Si nos demuestran que en sus propias relaciones existe la comunicación, la responsabilidad y el compartir, entonces hay mayor certeza de que seguiremos el ejemplo que nos dan.

10.
No nos gusta para nada, como a ustedes la famosa "conversación sobre sexo". Más bien, comiencen a hablarnos sobre el sexo y la responsabilidad en la niñez y mantengan la comunicación viva a medida que crecemos.

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